martes, 12 de junio de 2007

CUANDO NO ESTUDIABA...

CUANDO NO ESTUDIABA…. Recuerdo que cuando no estudiaba, mi madre me decía que me iba a colocar en los albañiles. Ojalá me hubiera mandado, porque saben vdes. Lo que gana un oficial de albañil hoy día. También me amenazaba mi madre con ponerme de Barrendero; ojalá me hubiera metido por aquellos años en el Ayuntamiento, porque ya saben vdes en qué condiciones lo hacen hoy día los peones convertidos en funcionarios. Y es que hay que darse cuenta cómo ha cambiado el mercado laboral al liberarse de los prejuicios absurdos que generaban discriminaciones y desigualdades entre unos oficios y otros. Hace poco más de dos décadas, los jóvenes impulsados por el tremendo sacrificio que hacían sus padres, aspiraban a entrar en la Universidad y conseguir una carrera o Licenciatura, suponía de por sí un logro equiparable al ejercicio de su cargo. Hoy las universidades y los universitarios, se han convertido en el mayor campus de incertidumbre, donde lo importante no es estudiar la carrera por la que uno siente verdadera vocación, sino escoger la primera que disponga de vacante con arreglo al baremo de unas calificaciones de plus marca. El resultado en la práctica no puede ser más decorazonador; así nos encontramos esos pseudos maestrillos de escuela y profesores de Instituto, que más que impartir el sagrado ejercicio de la docencia, son meros mercenarios que no sienten lo que enseñan ni saben enseñar lo que sienten. Prima más el puesto de trabajo, el asegurarse un sueldo a base de una interinidad de un par de años, que conseguir esa meta –casi imposible- y llena de obstáculos de alcanzar tus sueños profesionales. En esta infumable democracia donde las libertades se confunden con los libertinajes oportunistas, nos estamos acostumbrando a cortar por lo sano, tomando la senda o la trocha que nos lleve por el camino más corto. Si un fontanero, electricista, albañil o peón (perteneciendo al grupo D ó E, con Graduado Escolar y simple Certificado de Estudios Primarios) percibe los mismos emolumentos que un Licenciado, Graduado o Técnico (perteneciente a los grupos A,By C)Pues los estudiantes, que para eso tienen esa facilidad de hincar los codos y el buen hábito de las noches en vela, a poco que se esfuercen, consiguen una plaza de Peón o Administrativo en la administración pública, sabiendo que por su titulación y con el tiempo no tardarán en acceder a su grupo correspondiente y así tenemos una cantidad ingente de funcionarios que están desempeñando labores de limpieza y mantenimiento con un nivel de cultura Académica, subordinados a Jefes obreros y de grupo que no le llegan ni a la altura del betún en estudios. Curioso ¿eh?...pues esa es la realidad. Y lo malo no es eso, lo alarmante, es que cada vez está más difícil, sobre todo para los mayores de cincuenta años, a los que en plena madurez y esplendor de la vida, este descabellado mercado laboral ha convertido en seres inservibles. .

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