domingo, 27 de septiembre de 2009

MAÑANITA DE EMPAQUE Y SOLERA







La Luz es tan -natural de Sevilla- que se ríe de las predicciones metereológicas. Y esta mañana de primavera en otoño, estaba por encima de todo pronóstico; era alta como veleta en la torre y antojadiza del azul purísimo. Bajaba resplancediente para encender las sombras de las estrecheces, por Peñuelas y Bustos Tavera, se envolvía entre las salvas del incienso y se hacía transparente en la cal del antiguo convento, para salir esplendorosa a la Plaza de los Terceros. La milagrosa imagen de Santa Lucía, brillaba con esa misma luz propia - tan -natural- como el encanto de las mañanas que relucen más que el Sol, cuando le pone nombre a la calle.

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