jueves, 15 de julio de 2010

TU, eres...


Me dormí profundamente

Allí donde –dicen reposa

El guerrero embriagado por el almizcle

Del amor y el sexo-

Me respondió tu mano…

Aquella mano vaporosa de la tarde estival

Que se fundió a la mía…¿recuerdas el sudor que nos abrazaba y el fuego irrenunciable que nos consumía unidos?



Ayer disipó la vida, otra cortina de humo;

despejó la niebla de los ojos que no ven lo que sienten;

los cerré en la ilusión confundida del sueño

y te ví claramente al apretar tu mano…

Ví el Amor, cual es, rendido dulcemente;

aquel Amor sufrido y macerado en los odres del tiempo…

un Amor intacto en nuestros días que responde plácidamente

–Amor en mano- al instante del roce.

Quien dijo que perdimos tantas cosas;

quien se atrevió a pintar las paredes oscuras de la nada;

quien de los dos creyó que había cierta distancia

entre el olvido y la cercanía tan a mano…

Ayer, sentí otra vez, aquel Amor primero, ese que ha sido siempre igual que surge ahora.

A mano del rubor de tu mano y la mía…tan puro y transparente como el sueño en realidad de los ojos cerrados…

Vi la plaza y el beso robado de tus labios, cuando a sana conciencia ungió nuestras miradas y comprendí, que a ese amor no se juega, aun siendo mutuamente juguete del destino.

Ese amor –tuyo mío- tan nuestro, lo tenemos a mano, porque es obra del arte de amar más allá de la cumbre imaginera…

Renace cada día se duerme en nuestro lecho por la noche, después de hacerlo, por el puro placer de recibir su comunión.

…Me dormí profundamente, sintiendo el latido de tu mano.

(A Ti, que no sabes lo que eres “desnuda en otoño”)

Entrada destacada

LA MADRUGÁ DE LOS SUEÑOS ROTOS

Varios días leyendo, casi todo lo escrito sobre esta Madrugá de los lamentos, revisando la multitud de videos sobre los momentos del pán...