sábado, 21 de agosto de 2010

La REINA cumple su mayoria

Tu madre prometió tenerte a los 33 años y se salio con la suya a esa bendita edad y a mi me pareció mentira hasta el mismo día que te entrego a mis brazos con la dulce satisfacción de haber hecho realidad mi sueño –nuestro sueño- la niña tan deseada, que veía la luz un 25 de Agosto de 1992 (culminando un año histórico de tan gratos recuerdos en todos los sentidos). Hoy que alcanzas la mayoría de edad establecida en derecho, me sigue pareciendo mentira que 18 años sirvan para algo mas que pare ejercer otro derecho que no sea el de alegrarnos la vida a todos. Quisiera decirte muchas cosas con la facilidad que me confiere mi afición a la retórica, cosas que gustan leer porque es lo que deseamos escuchar; frases, piropos, elogios que nos sorprenden y emocionan, no solo porque obedezcan a la verdad, sino también porque nos cogen desprevenidos. Que te quiero, va de sobrado, pero nunca esta demás aunque se de por sobreentendido. Que te adoro es una metáfora preciosa que suele ir a continuación. Que eres muy linda y lo bonita que eres, suena a canción imprescindible, que me recuerdan a diario cuantas personas se encuentran contigo por la calle. Imagínate lo que es para un padre que siempre ve virtudes cuando mira a sus hijos con las gafas graduadas de la pasión, recibir las continuas muestras de admiración que los demás advierten ante tu hermosura y belleza. Y asi podría llevarme eternamente, desglosando tu letanías para trazar la espiral de adulaciones propias del discurso subjetivo de un padre para con su hija amada. Aunque fuera mi doble intención no es ese el propósito de esta entrada, lo malo es que no tengo argumentos mas validos que los de este pobre corazón que siempre termina en jaque. Quisiera darte consejos, pero los consejos solo sirven para reconocer nuestros errores y a esa edad portentosa de los 18 años: ¿Quién es guapo que puede predicar de prevención, ahorro y economía, frente al impetuoso manantial de vida que arrastra a la juventud en su río rápido?. Tampoco mi experiencia te serviría de gran ayuda, primero porque a mis 54 años, aun no he tomado conciencia de mi edad y sigo planteándome las mismas interrogantes que en mi juventud, aunque si te diré, que ahora me resultan mas fáciles las respuestas o quizás las encuentre mas rápidamente, ventajas de la ralentización del pensamiento. Solo te diré una cosa, a parte de desearte la felicidad en fecha tan señalada, lo cual no es un deseo sino una necesidad imperiosa y un compromiso adquirido hacia ti de por vida. Se fiel a ti misma y consecuente con tu carácter, cuida como oro en paño el cielo de tus sueños para que nunca deje de brillar tu estrella, riega cada día el jardín que estas sembrando para que en el futuro (incierto y nebuloso), crezcan las flores del bien. Ve a coger lo que gustes, aunque a veces no sea lo que quieras. Entrégate, no por hacer felices a los demás, sino por que los demás se sienten felices contigo. Llora si tienes que llorar, aunque sea de rabia e impotencia como también lo haces de alegría y emoción, porque las lagrimas dignifican al hombre mucho mas que el trabajo y ama, mas de lo que este en tu mano, mas allá de la razón y la locura, porque no te imaginas –ni te imaginas- hasta que punto eres amada.


A mi hija Reyes.

Entrada destacada

naturaldesevilla: El Rey que perdió la cabeza

naturaldesevilla: El Rey que perdió la cabeza : Quizás fuera el Palacio del Conde Pumarejo, lugar idóneo para las citas clandestinas del rey...