martes, 15 de noviembre de 2011

No hay bulla sin eruditos, ni procesion sin Domingos


El “cariacontecido” llegaba a las puertas del templo, media hora antes de la salida. Estreñía la nariz para acomodarse sus gafas y miraba enderedor buscando su víctima. La primera víctima era indefectiblemente un “guiri” -de esos que pasean por la Sevilla inmortal, prevenidos que a cualquier hora de la tarde; todos los día de la semana; los trescientos sesenta y cinco del año- serían testigos presenciales de un espectáculo audio-visual, procesionando por las calles. El “cariacontecido” actúa de inmediato e invita al “guiri” a compartir su sitio de privilegio; el “guiri”, no para de hacer fotos con su cámara digital; fotos a los músicos que afinan los instrumentos; foto a la espadaña, la torre, las campanas, los retablos cerámicos. Poco a poco el público comienza a abarrotar la plaza; se acerca la banda de la cruz parroquial haciendo el pasacalle y el “guiri”, no sabe donde apuntar el objetivo entre la algarabía y el desfile marcial. El “cariacontecido” no puede contener más la emoción y comienza a impartir las clases elementales de iniciación cofrade al “guiri”: "-Esto es como en semana santa, -afirma el erudito-, pero sin nazarenos y la Virgen es de Gloria; así se les denomina porque llevan en sus brazos al niño Jesús, que todavía es muy chiquetito para cargar la cruz...además se distinguen de las de semana santa, porque estas vírgenes no llevan palio-" El “guiri” lo mira atento y perplejo a un mismo tiempo, balbuceando: “Oh my Good..ok..thank...very pretty..interesting”, asintiendo amablemente, sin dejar de tirar fotos -,  fotos a los acólitos revestidos de alba; foto a los hombres trajeados y muy estirados, que portan cirios; foto a las señoras encorvadas, o en sillas de rueda, luciendo sus impecables peinados de peluquera para la ocasión; foto a los niños repeinaditos con sus “rebequitas azul marino-quinta angustia- y sus pantalones grises hasta la rodilla; fotos -oh my Good- a las exuberantes niñas del grupo joven con minifaldas generosas y piernas interminables-; fotos a los 4000 fotógrafos y pseudoaficionados a la máquina reflex, que se apuestan ya a las puertas del templo, entre los nimbos de incienso que anuncian la llegada de los ciriales. El “cariacontenido”, presenta solemnemente la salida inminente de la Virgen, subiendo el tono de la voz, el “guiri” se disloca ansiosamente, no quiere molestar y el “cariacontecido” le señala que no hay molestias que valgan, lo invita a entremezclarse en la “bulla”, lo sitúa delante de los acólitos, lo más próximo al paso. El “guiri” comienza a experimentar los agobios del no iniciado; se asfixia con el incienso, recibe los primeros codazos, se atropella contra las varas de presidencia, pero no deja de tirar fotos y más fotos a instancia, animación y éxtasis con que le arenga el "cariacontecido", mientras suplica amablemente a la concurrencia:  "and sorry-and sorry-and sorry. Súbitamente -el "guiri"- se amedrenta con la voz de los transmisores procesionales que vienen abriendo paso: "¡Señores hay que dejar trabajar al capataz, caminen hacia delante, no se paren..por favor!”...el “cariacontecido” -en esos momentos de tensión- ase del brazo al “guiri” y lo aleja de la bulla de delante del paso, con el argumento de ampliar el ángulo de visión de la salida de la Virgen: “póngase vd. aquí -caballero- y mire como parece que va a dar la ráfaga en el dintel...vamos que no cabe..¿lo está vd. viendo... ¿vé como parece imposible que traspase la ráfaga esa puerta? -oh-yes-mygood-my mather-your father-It´s impossible-wonderfull- responde el “guiri”, embargado por la expectación. ¡pues ahí la tiene-Mr. Como por obra de magia y puro milagro -toma, ya está afuera!, -sentencia el “cariacontecido”, transido de emoción- y cuando ambos estaban a punto de abrazarse como los jugadores de un equipo cuando marcan un gol: suena el himno nacional y el “guiri” se desarbola como un poseso, expresando su conmoción en los siguientes términos: “oh my good...Spanish champión cup futbool-world”...¡que vá Mr. Si esto se lo tocan aquí a la salida de todas las imágenes! -replica el “cariacontedido”-. Seguidamente el bombo y platillo de la banda, apunta nueva Marcha, que para más señas no es otra que “Callejuela de la O”, pregonada por el “carajote” de turno que en todas las procesiones la canta en voz alta con el agravante de silbar -a continuación las primeras notas. Llegado a este punto el “guiri” asocia la melodía con un pasodoble español (no va mal encaminado el hombre) y hasta mira a su alrededor por si alguna buena moza le concede el honor de este baile. El “cariacontecido” aprovecha el momento para incorporarse al “cangrejeo” que precede a toda procesión de gloria que se precie, donde se encuentran los habituales, para contemplar entre elogios a la Reina y extasiarse con los gritos apagados de los “moñas” sin jazmines; las mocitas bronceadas por los rayos uvas, los alopécicos con el “lancoste” tendido en los hombros y toda la tribu de pijos, artistas y estetas que forman parte del folklore con el mayor de los respetos y devoción, que estalla en delirios con la "apoteosis petalae". En un momento dado, quizás una parada del paso, el “cariacontecido” se encuentra de nuevo con su “guiri” y es entonces cuando lo cita para el domingo que viene en la plaza de -que más dá- para ver a la Virgen del “queda menos”, que esa sí que merece la pena no perdérsela, porque no vea vd. Mr. Lo bonita que es la imagen y el pedazo de paso que lleva...

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