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jueves, 15 de enero de 2026
naturaldesevilla: Me gusta, San Esteban
naturaldesevilla: Me gusta, San Esteban: ME GUSTA, SAN ESTEBAN Padre nuestro que estás en el cielo Santificado sea tu nombre, venga a nosotros Tu Reino...
viernes, 9 de enero de 2026
SAN ESTEBAN #CIRCULOdePasion
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De San Esteban.
𝐀𝐂𝐓𝐔𝐀𝐋𝐈𝐃𝐀𝐃 | La Hermandad de San Esteban será la encargada de inaugurar la XX edición del prestigioso ciclo “Círculo de Pasión”, organizado por el Círculo Mercantil e Industrial de Sevilla.
𝐃𝐞𝐥 𝟏𝟕 𝐝𝐞 𝐞𝐧𝐞𝐫𝐨 𝐚𝐥 𝟖 𝐝𝐞 𝐟𝐞𝐛𝐫𝐞𝐫𝐨, esta exposición abrirá la temporada cofrade y cultural en Sevilla con motivo del 𝐂𝐞𝐧𝐭𝐞𝐧𝐚𝐫𝐢𝐨 𝐟𝐮𝐧𝐝𝐚𝐜𝐢𝐨𝐧𝐚𝐥 de nuestra Hermandad, lo que hace que esta participación sea aún más especial.
Bajo el título “𝐔𝐥𝐭𝐫𝐚 𝐐𝐯𝐢𝐝 𝐅𝐚𝐜𝐢𝐚𝐦 𝐓𝐢𝐛𝐢 𝐏𝐨𝐬𝐭 𝐇𝐚𝐜𝐞𝐜 𝐅𝐢𝐥𝐢 𝐌𝐢” ("¿Qué más puedo hacer por vosotros?"), la muestra recorrerá nuestra historia, devoción y patrimonio, destacando pasos, enseres y hábitos nazarenos que narran la trayectoria centenaria de San Esteban.
Además, el ciclo se enriquecerá con conciertos, conferencias y actos paralelos que invitan a toda Sevilla a acercarse al mundo cofrade y artístico que nos une.
Es un honor para nosotros formar parte de este evento de referencia en la vida cultural sevillana y compartirlo con todos vosotros. ¡Os esperamos en el Mercantil!
#SanEsteban #CírculoDePasión
martes, 12 de marzo de 2019
PERDONA A TU PUEBLO
El delincuente se quedó pasmado al escuchar los gritos del pueblo. Inmediatamente, Barrabás se encontró rodeado de cámaras, flashes y alcachofas. Todos querían entrevistarlo; los aviesos reporteros pugnaban por contratar una exclusiva. Sin duda, el liberado, optó por la alcachofa de los tres colores, la de los rancios; al fin y al cabo solo había dos televisiones locales y un apuntador le susurró al oído, que además regalaban un cuadro precioso. Pero fue el Gobernador, quien le concedió la primera recepción oficial. Barrabás no salía de su asombro al contemplar la lujosa decoración del Despacho del Regidor. Desentonaba el aspecto andrajoso del delincuente- que aún conservaba sus harapos de preso- con la exquisitez romántica de la casa consistorial. El gobernador -risueño y flemático- le entregó las llaves de la ciudad en presencia de sus pretorianos, mientras se deshacía en elogios hacia el ladrón: “¡Gloria y vida al héroe, que ha hecho posible -un año más- que celebremos la Semana Santa más grande del mundo.”! La corte aplaudía con cerrada ovación, mientras guiaban a Barrabás hacia el balcón principal del consistorio, donde una multitud enfervorizada, lo esperaba para aclamarlo. El ladino, no salía de su asombro, embargado por el delirio y entusiasmo que le rendía la chusma coreando su nombre. Rindiéndose ante la evidencia, no tuvo por menos que saludar instintivamente al soberano. De repente, como obedeciendo a una sacudida o repeluco, se volvió hacia el gobernador y le preguntó automáticamente: “Pero...¿no era Jesús, el Nazareno, aquel que se proclamaba vuestro mesías, el salvador...el Señor?...¿Acaso no lo vitoreábais, entre palmas y olivos, cuando entró en vuestra ciudad?”.... “Y así es mi querido amigo, no tenga vd., la menor duda” -Exclamaba exultante de gozo el regidor- y añadía con aspavientos: “Lo que ocurre es que nosotros estuvimos a punto de perderlo a causa de la traición de Judas (ya sabe, el que lo vendió a los sacerdotes..el iscariote), pero Judas se suicidó y Vd., nos lo ha devuelto, para que celebremos -como está mandado- su Pasión, muerte y Resurrección”. Barrabás seguía sin entender nada y ante la duda acertó a contestar con otra pregunta al gobernador: “Pero -oiga- ¿estos que me aclaman, no serán los seguidores de Jesús, porque me consta, que el pueblo se resistía ante la ocupación política y militar de los romanos...yo mismo encabezaba la resistencia junto a los...

En esto interrumpió al villano, el jefe del Consejo y echándole el brazo por el hombro, lo alejaba del balcón con el siguiente argumento: “Mi querido Barrabás, no sabe Vd., lo que este pueblo adora a los romanos, de hecho, en esta tierra, todos aprendimos a amar la Semana Santa, de la mano de los soldados romanos, con esas celadas airosas de plumas de avestruz...¡ya...ya disfrutará Vd., contemplándolos en los portentosos pasos de misterios al compás de la música y el izquierdo por delante, cuando nos haga el honor de presidir el palquillo!...Barrabás, sonreía atónito y desconcertado, sin capacidad de reacción, totalmente abrumado por la intensidad del momento, apenas podía poner un pié en el suelo, llevado en volandas por la innumerables muestras de apoyo y estímulo que le consagraban los aduladores impávidos. Era miércoles de ceniza, cuando el ladrón, convertido en héroe, se vió deslumbrado por los focos y luces rojas de las cámaras de la televisión de los tres colores. Un locutor rancio, impoluto de etiqueta y aparentemente agradecido, le hacía entrega de un cuadro, que todos los miembros que pertenecían al círculo vicioso, recogían cada vez que se cambiaba de lámina. Barrabás, seguía sin comprender nada. Habían pasado más de dos mil años y el pueblo continuaba aclamando a los ladrones.
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