domingo, 17 de enero de 2010

VERLE TRABAJAR ERA UN PLACER


"yo, Martinez Montañés, quedo en terrible postración tras la muerte de mi muy querido alumno, ayudante y amigo, Juan de Mesa. Gran recuerdo y admiración ostenta quien tuviere tal alto el digno sentido de su trabajo. Verlo trabajar era un placer, pues no falto de ningún saber en su labor, era minucioso y gran conocedor anatómico y bueno en la definición de los más detallados apuntes y dibujos del cadáver"

" En veinte y seis del mes de Junio del año mil quinientos ochenta y tres fue bautizado Juan, hijo de Juan de Mesa y de Catalina debe lasce su madre, fueron padrinos Diego de Guzman y María Gutierrez. Ldo. Ferdo de Samiguel (Rubricado)".


En el año 1606, Juan de Mesa deja su Córdoba natal y se traslada a Sevilla, para formar parte del taller del gran imagninero, Juan Martinez Montañés, donde permaneció por espacio de cuatro años, hasta 1610, nombrando como "curador" al ensamblador Luis de Figueroa para, como se estilaba en aquella época, otorgar la correspondiente escritura de aprendizaje que se firma el día siete de Noviembre de 1607. La fecha de terminación del aprendizaje, se determinó el día uno de Noviembre de 1610..."el maestro se comprometía a enseñarle el oficio como él sabe" e igualmente al finalizar el plazo establecido, se le entregaría: "un vestido nuevo compuesto de saya, ferreruelo, calzas de paño cordobés, jubón de lienzo, dos camisas, un sombrero, dos cuellos, unas medias, zapatos y un cinto"...



Muestra de Juan de Mesa, en el Museo de Bellas Artes de Sevilla


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