Ayer fue uno de esos momentos inolvidables que se suelen dar pocas veces en la vida...
Y es que por fin, después de cerca de 20 años (tengo 32) pude ver la Esperanza de Triana en la calle.
No me quejo por ello, es mas ojalá pasen otros 20 años y siga acompañando a la Virgen de las Angustias, pero puedes hacerte una idea de lo importante que fue para mi ese momento. Irrepetible ese movimiento de bambalinas y flores por la calle Pastor y Landero.
Se sabe cuando sale, pero nunca se sabe cuando entra. Esas cosas las debería de cuidar más la corporación. La gente que está esperando y vamos a ver la procesión merece un poco más de respeto. No pùede tardar hora y media en pasar sin motivo alguno.
Tienes mucha razón; sin embargo, para verla "bien" tuve que aguardar esa hora y media en calle Pureza (era la primera vez que la veía salir) y francamente, merició la pena. Una emoción enorme, inenarrable. Había que estar allí. Saludos.
Pena que no pueda partir a Sevilla el día 6, muchas gracias por sus fotografias, y decirle que me ha gustado tanto su blog, que lo he dejado en favoritos para seguirlo asiduamente. Un abrazo ;)
Ayer fue uno de esos momentos inolvidables que se suelen dar pocas veces en la vida...
ResponderEliminarY es que por fin, después de cerca de 20 años (tengo 32) pude ver la Esperanza de Triana en la calle.
No me quejo por ello, es mas ojalá pasen otros 20 años y siga acompañando a la Virgen de las Angustias, pero puedes hacerte una idea de lo importante que fue para mi ese momento. Irrepetible ese movimiento de bambalinas y flores por la calle Pastor y Landero.
Saludos.
Se sabe cuando sale, pero nunca se sabe cuando entra. Esas cosas las debería de cuidar más la corporación. La gente que está esperando y vamos a ver la procesión merece un poco más de respeto. No pùede tardar hora y media en pasar sin motivo alguno.
ResponderEliminarTienes mucha razón; sin embargo, para verla "bien" tuve que aguardar esa hora y media en calle Pureza (era la primera vez que la veía salir) y francamente, merició la pena. Una emoción enorme, inenarrable. Había que estar allí. Saludos.
ResponderEliminarPena que no pueda partir a Sevilla el día 6, muchas gracias por sus fotografias, y decirle que me ha gustado tanto su blog, que lo he dejado en favoritos para seguirlo asiduamente. Un abrazo ;)
ResponderEliminar