viernes, 27 de agosto de 2010

No hemos hablado...I


No hemos hablado de los mayores de 70 años. Nuestros padres que sobrevivieron la postguerra y nos criaron al amparo de un miedo disfrazado de respeto o de un respeto confundido con el miedo. Miedo a la ira de Dios; miedo a no vivir en gracia de Dios; miedo a no acudir a la Escuela de la enciclopedia “Aguilar”; miedo a la imperativa autoridad del maestro; miedo a mirar a los ojos al padre que presidía la mesa investido con el “mono” azul del taller.
 Demasiado hicieron por nosotros, esos padres mayores de 70 años, que conocieron de cerca el hambre y la necesidad y por ello, más que ser conformistas, se tuvieron que adaptar a la vida sin grandes inquietudes ni remedios, aprovechando las ínfimas oportunidades que les deparó el destino: trabajar sin condiciones o emigrar a la Europa minada por la segunda guerra mundial. Hoy los hijos de aquel pan con aceite y azúcar y la onza de chocolate en la mano; los que jugábamos en aquellos patios y corralas de vecinos; los que tuvimos la suerte de acudir a un colegio de religiosos ó religiosas haciéndonos acreedores a la distinción de aprovechar sus influencias de cara al mercado laboral de las recomendaciones y sobre todo, los que por méritos propios, alcanzaron la más alta distinción de acceder a la Universidad, a través de beca, agradecemos de todo corazón –hoy día- el esfuerzo y dedicación de esos padres, ciertamente ejemplares para los tiempos difíciles que les tocó vivir.
 Pero como todo tiene su parte negativa en la otra cara de la moneda que nos presenta la vida; también hubo padres (hoy mayores de 70 años) que no tuvieron la fluidez necesaria ó la altura de miras suficiente o quizás el sentido común de aprovechar las aptitudes y cualidades que apuntaban sus hijos en beneficio del futuro de los mismos, por circunstancias del choque frontal de sus respectivos caracteres o diferencias afectivas irreconciliables. Así hubo familias condenadas por su propio exceso de cariño y por defecto, abocadas a la agria polémica y la falta de entendimiento. Fruto de estas familias, que creyeron plantar el bien de la arbitrariedad y sembraron el mal de las diferencias, nacieron los hijos divididos por tres clases de concepciones genéticas: El primogénito (o mayor); el menor (o más chico, por ser el último parido)…y el de “en medio”. Huelga decir los privilegios históricos que han recaído sobre el “mayor” o primogénito y la alta responsabilidad de ser: el más alto, el más guapo y el más listo de la familia, sin llegar a constituirse en  un ejemplo de virtudes en la práctica –el mayor- se convirtió en un ejemplo necesario al que debían emular el resto de los hermanos…/continuará…

sábado, 21 de agosto de 2010

La REINA cumple su mayoria

Tu madre prometió tenerte a los 33 años y se salio con la suya a esa bendita edad y a mi me pareció mentira hasta el mismo día que te entrego a mis brazos con la dulce satisfacción de haber hecho realidad mi sueño –nuestro sueño- la niña tan deseada, que veía la luz un 25 de Agosto de 1992 (culminando un año histórico de tan gratos recuerdos en todos los sentidos). Hoy que alcanzas la mayoría de edad establecida en derecho, me sigue pareciendo mentira que 18 años sirvan para algo mas que pare ejercer otro derecho que no sea el de alegrarnos la vida a todos. Quisiera decirte muchas cosas con la facilidad que me confiere mi afición a la retórica, cosas que gustan leer porque es lo que deseamos escuchar; frases, piropos, elogios que nos sorprenden y emocionan, no solo porque obedezcan a la verdad, sino también porque nos cogen desprevenidos. Que te quiero, va de sobrado, pero nunca esta demás aunque se de por sobreentendido. Que te adoro es una metáfora preciosa que suele ir a continuación. Que eres muy linda y lo bonita que eres, suena a canción imprescindible, que me recuerdan a diario cuantas personas se encuentran contigo por la calle. Imagínate lo que es para un padre que siempre ve virtudes cuando mira a sus hijos con las gafas graduadas de la pasión, recibir las continuas muestras de admiración que los demás advierten ante tu hermosura y belleza. Y asi podría llevarme eternamente, desglosando tu letanías para trazar la espiral de adulaciones propias del discurso subjetivo de un padre para con su hija amada. Aunque fuera mi doble intención no es ese el propósito de esta entrada, lo malo es que no tengo argumentos mas validos que los de este pobre corazón que siempre termina en jaque. Quisiera darte consejos, pero los consejos solo sirven para reconocer nuestros errores y a esa edad portentosa de los 18 años: ¿Quién es guapo que puede predicar de prevención, ahorro y economía, frente al impetuoso manantial de vida que arrastra a la juventud en su río rápido?. Tampoco mi experiencia te serviría de gran ayuda, primero porque a mis 54 años, aun no he tomado conciencia de mi edad y sigo planteándome las mismas interrogantes que en mi juventud, aunque si te diré, que ahora me resultan mas fáciles las respuestas o quizás las encuentre mas rápidamente, ventajas de la ralentización del pensamiento. Solo te diré una cosa, a parte de desearte la felicidad en fecha tan señalada, lo cual no es un deseo sino una necesidad imperiosa y un compromiso adquirido hacia ti de por vida. Se fiel a ti misma y consecuente con tu carácter, cuida como oro en paño el cielo de tus sueños para que nunca deje de brillar tu estrella, riega cada día el jardín que estas sembrando para que en el futuro (incierto y nebuloso), crezcan las flores del bien. Ve a coger lo que gustes, aunque a veces no sea lo que quieras. Entrégate, no por hacer felices a los demás, sino por que los demás se sienten felices contigo. Llora si tienes que llorar, aunque sea de rabia e impotencia como también lo haces de alegría y emoción, porque las lagrimas dignifican al hombre mucho mas que el trabajo y ama, mas de lo que este en tu mano, mas allá de la razón y la locura, porque no te imaginas –ni te imaginas- hasta que punto eres amada.


A mi hija Reyes.

jueves, 19 de agosto de 2010

No confundir un correcto Castellan@ con un perfect@ andal@z



Triniá mi Triniá

Ministra de Sanidá

Carita de niña buena

Con la Virgen de Almudena

Yo te tengo compará...



Algo en tu acento envenena

A los que te oyen hablar

A la elegante manera

Ay Trini…mi Trini..mi Trini

De andaluza universá.



jueves, 12 de agosto de 2010

TRES DESEOS

A la Fani, se le cumplió uno de los tres deseos que le pidió a la Virgen el año pasado. No sé si porque la Virgen es tan milagrosa como dicen o por el mal rato de procesión que nos hizo pasar a los que alrededor de su pandilla, formábamos bulla frente a la Puerta de los Palos. Aquella mañana fue tremendo, sobre todo para los rancios devotos que acudimos a la cita ineludible del 15 de Agosto. Aun no había amanecido, pero el turquesa del cielo recortando la silueta inmaculada del monumento, presagiaba el momento de la diáfana claridad cantada por los vencejos. La Fani y su peña habían tomado sitio, acomodados entre los macetones y el brocal de la fuente, eran poco más de las 7 de la mañana y se las prometían felices para aguantar el parón, mientras apuraban los últimos resquicios de la botellona. “Escucharme killo” –profería exultante la Fani- “Esta es la Virgen de mi Yaya –tios- de verdad, eh, que eh mu milagrosa. Hay que pedirle los Tres Deseos, nama que salga por la Puerta –tio- mira que se me pone los vellos de punta..que eh mu fuerte –tio- que de verdad te concede uno..mi Yaya no miente y a mi no se me puede olvidar como lloraba al verla, cuando me traia de chiquetita”….jajajaja…-reian los unos- “killo, pues yo le voy a pedir un Ferrari…o un Homer..o un Maserati…ya puestos a pedir…yo le pido el sueldo de Cristiano Ronaldo y un yate petao de pibas que crujan mas que un boyicao de buenas…jajajaja”. A esa mismo hora una anciana venerable ahíta de dolores, encendía una lamparita junto a la jaculatoria antigua de la Virgen sobre el viejo aparador de su ajuar de novia en una barriada del exilio, musitando entre sollozos: Hoy es el día y se acerca la hora. Al tiempo bajaban por la Alhondiga, procedente de los camino de la Plata, soñolientos peregrinos al rosario de la aurora buscando su encuentro. Y en la puerta de Jerez confluía un río de devoción anónima, cuyos afluentes bajaban en silencio, desde todos los puntos del aljarafe. En la ciudad más remota del mundo, alguien que no quiso amargar las vacaciones a sus seres queridos, miraba el reloj alas 7,30 de la mañana, e incluso podía adivinar el jubileo de las campanas de la Giralda: lo que hubiera dado por estar allí, sólo puede leerse en la mirada reluciente de su amada, que ahoga en un suspiro todo su cariño y comprensión. La cercanía del mar de la luz, hace que algunos y otros venga y vuelvan como las olas, besando la orilla de sus plantas, bañándose en las aguas encantadas por la gracia de la Señora, llevándose la calurosa albura de su mirada. Eran las ocho en punto de la mañana, repicaban a gloria las campanas de la mezquita mayor confundiéndose con la ansiosa embajada de los vencejos. Un silencio ancestral, fundía todas las miradas en el crisol gótico donde se recortaba su trono perfumado de macollas de nardo. A Fani se le cumplió uno de los tres deseos: nada más y nada menos, que sus díscolos amigos dieran fe de la sonrisa de la Virgen, con el más respetuoso de los silencios.


miércoles, 4 de agosto de 2010

...precisa-mente


...precisamente ayer, mientras intentaba conciliar el sueño -que tanto se me resiste- rezaba, como suelo hacer todas las noches, sin saber cómo ni a quien, degustando el placer y exquisito paladar que me había dejado una película que acabábamos de ver (Mi vida sin mí)..puede parecer triste, muy triste su argumento: cosas que se pueden hacer antes de morirse a las 24 años (poco más de 2 meses que le habían diagnosticado de vida). “Para qué quiere que pida una segunda opinión”…le decía al transido doctor que no podía sostener de frente su mirada… Como no hay nadie normal, aunque vayamos predicando eso de hacer las cosas más o menos como Dios manda. Las personas no sabemos hasta que punto influimos unas en otras y cómo una sencilla palabras es capaz de cambiar nuestras vidas o condicionar nuestra manera de ser o actuar. Una sencilla palabra, un sólo gesto, es capaz de condenarte a los infiernos o elevarte a la gloria, (son las gafas que se empañan por la pena de no saber todo el bien que hemos hecho sin pretenderlo), hay personas que por más que se empeñan, no saben demostrar su cariño como los demás quisieran recibirlo, se produce una laguna, una distancia, que no es olvido, sino reflexión...nos separa un puente imaginario, un sueño, un deseo. Podemos vivir sin las personas, mientras las hacemos culpables y las condenamos a nuestras propias condenas, pero no podemos vivir sin olvidarlas y terminamos primero perdonándolas para poder perdonarnos a nosotros mismos y gozar de los buenos momentos -todos buenos- porque los malos siempre han tenido la mala memoria del verdadero amor que va siempre tan locuaz y distraído por la vida. El amor es lento a la ira, ligero al perdón. No sé porque te cuento todo esto, pero sí sé que me sale del corazón y es lo que vale. A mamá -que eres tú- dile más de tres veces diaria que LA QUIERES, porque el crepúsculo de la vida si algo tiene bien acusado es el sentido del oído. Dejar las cosas resueltas a los demás puede que no sea resolverles la vida, pero ayuda a exculparles de esos silencios que maneja el Amor cuando no sabe expresarse. Estar ahí, no significa tenerte a diario, estar ahí es no poder ignorarte por más tierra que ponga de por medio. “Invéntate un cielo para mí” (decía la moribunda protagonista de la película), ese era el mensaje que le dejaba a aquel joven que le ofreció su camiseta para secar las lágrimas de emoción que le brotaban cuando asistió al primer y único concierto en su vida.

jueves, 29 de julio de 2010

EL TORO PASMADO

Pero –papá,¡quita eso!-… por Dios, ¡qué horror la sangre a borbotones!...¿es que no ves como agoniza el toro?...¿es que no ves los espasmos; la hemorragia bucal…los estertores respiratorios?...…Pero –hija por favor- déjame disfrutar de la Fiesta Nacional, que es una tradición ancestral, que forma parte de nuestra cultura y derrocha arte y estética por sus cuatro costados…

Papá –por Dios- como es posible que la pasión te quite el conocimiento y no veas la humillación, la terrible tortura y el escalofriante martirio al que someten al toro. No te vasta con la estocada, pues ahí tienes el descabello, la puntilla y el arrastre: ¡toma ya!

Pero –hija- esto no hay que concebirlo así; todo esto tiene una historia, una cuidada literatura, una exquisita liturgia proveniente de un mundo creado a su alrededor, que genera: cultura, dedicación, empleo y sobre todo mucha riqueza…por no hablar del patrimonio artístico y monumental que constituyen las miles de Plazas repartidas por casi todas las ciudades y pueblos españoles…

Intenté convencerla con argumentos humanos y divinos; le hablé del sentido existencial del toro de lidia; de su vida en el campo; del origen de las ganaderías y su privilegiada crianza en las dehesas…pero ella sólo veía horror y sangre; violentos embates de puyas sobre el morro azabache de la fiera que se revuelve contra el peto que protege la ceguera del caballo y la saña del jinete. El viscoso brillo que fluye por el costal del toro, ahogando en la sangre el colorido de las banderillas.

Esta cultura no es mía –papá- pertenece a un pasado glorioso y espectacular, como el de la antigua Roma de los gladiadores. No es mi fiesta nacional y si lo fuera –porque es obvio que reúne suficientes elementos de arte, y estética- tendría que ser en aras de la igualdad de condiciones entre el diestro y el toro: un cara a cara del hombre frente a la bestia con la única suerte del capote por medio…

Una de las causas que genera la justicia es la división de opiniones. El Parlamento Catalán, no tiene la última palabra a la hora de prohibir en su comunidad, la celebración de corridas de toros, como nunca tendrán la última palabra nuestros representantes políticos –porque a pesar de estar legitimados- no constituyen la soberanía nacional, la cual reside en el pueblo y no en los pactos nacionalistas y de coaliciones que suscriban los partidos para alcanzar la mayoría. No creo, en este sentido, que la Fiesta corra peligro de abolición (nefasto término)a nivel General, lo que sí tengo claro es que la nuevas generaciones saben perfectamente distinguir el arraigo de la violencia y tienen la suficiente decencia crítica de saber discernir entre tradición y salvajada, aunque muchos de nuestros jóvenes participen activamente en las fiestas nacionales donde el toro adquiere el protagonismo tan “español” objeto de toda clase de infamias y vejaciones.

¿Podremos algún día alcanzar la pax social dentro de esta extendida piel de toro, sin necesidad de mancharla de sangre y violencia?

domingo, 25 de julio de 2010

natural de TRIANA



FELICIDADES
Felicidades, abuela Señá Santa Ana, en memoria de mi abuela Luisa, la trianera de la calle Arenal que me enseñó su acendrada devoción de los venticuatro y venticinco de Julio, sentada en su mecedora por causa de la invalidez de sus piernas vencidas. Felicidades en nombre de todas las abuelas de Triana desperdigadas por barzolas, polígonos y letanías alejadas por una calidad de vida que nunca llegó a la altura de la cruz laureada de San Jacinto, Pureza y Castilla. Aquellas abuelas Santa Ana de delantales impolutos y perfumadas moñas de jazmines, que lograron reunir en poco más de cinco metros cuadrados a todos sus hijos e hijas, a todos sus yernos, a todos sus nietos, sin necesidad de pagar otro capricho que no fuera la sonrisa abierta de su boca con un solo diente y el cariño de aquellas canciones de culto que se guardaron para siempre como las cosas claras y el chocolate espeso. Siento hoy los gozos de la Señá Santa Ana, sentada con su Bendita Hija y con su Divino Nieto, como tantas abuelas se sentaron a las puertas de sus corrales trianeros, para abanicar la brisilla marinera del río; gozos de la quilla engrasada de la cucaña, que lograban coger la bandera, jóvenes héroes de una infancia que se entretenía con la ilusión y la aventura a falta de medios. Hoy la velá sin ser la misma, sigue siendo única: faroles que sujetan guirnaldas para iluminar el puente que separa los sentidos, puestecitos de avellanas verdes; monumento a la soleá sobre el escenario del Altozano, cante chico que hizo Triana grande en las tabernas y una calle del Betis, real de la fiesta paralela a la larga, por donde el corazón agradecido se adentra en la Real Parroquia, para felicitar a la Abuela de todas las Abuelas, un año más con todo el calor de Julio.






Leer más: http://naturaldesevilla.blogspot.com/search/label/A%20LA%20ESPERANZA%20DE%20TRIANA#ixzz0umb76vTO

Entrada destacada

MACARENA UNIVERSAL.... "Ya viene, La Macarena"

 Serie: #Pararse,ahi Cap 04